Defendiendo al Bolivarianismo

DEFENDIENDO AL BOLIVARIANISMO
Por Jorge Mier Hoffman

“Bolívar, sus heroísmos, sus apasionamientos, su sentimiento, su exotismo, han sido y están tan falseados por desgracia en Venezuela, por parodias y comparaciones irreverentes y sacrílegas, que nada tiene de extraño, que los venezolanos hayan olvidado su estilo y sus ideas; o por lo menos las vean de otro color que no tiene” Camejo

Me he visto en la necesidad de intervenir en el debate ideológico del Socialismo del Siglo XXI, porque en las diferentes señales de su concepción doctrinaria, aparece el “Bolivarianismo” como una referencia histórica o un modismo revolucionario, más fundamentado en un paternalismo bolivariano y un respeto al Padre de la Patria, que en los invalorables valores filosóficos e ideológicos de una Estructuración del Estado Socialista que proyectó Simón Bolívar en sus tres modelos de Constitución, hechas a imagen y semejanza de nuestros suelos y arraigo cultural; como el bien él decía en su invalorables escritos:

“Las naciones son esclavas de su Constitución, ellas rigen el destino de sus ciudadanos. El espíritu de las leyes deben ser propias para los pueblos que las hacen, relativa a lo físico del país, al clima, a la calidad del terreno y a su pueblo” Simón Bolívar

Para Simón Bolívar, la Constitución era un decálogo religioso a la par de los Diez Mandamientos que rigen la fe religiosa del cristianismo. Una Constitución que no sólo estructuraba la institucionalidad de la República, su funcionamiento y sus leyes, sino que además definía el modelo social, político y económico que dirigía el destino de sus ciudadanos. Decía Bolívar:

“La excelencia de un gobierno no consiste en su teoría, en su forma, ni en su mecanismo, sino en ser apropiado a la naturaleza y al carácter de la nación para quien se instituye. Las enemistades entre naciones nacen del deseo de dominio, penetración económica, preponderancia, y no del sistema de gobierno” Simón Bolívar

De esta manera ya Bolívar alertaba sobre el peligro del imperialismo esclavizante que amenazaba la libertad de los pueblos de América. De allí la imperiosa necesidad de Bolívar para crear una estructura de Estado participativo que, como un modelo socialista y humanista por excelencia, antepusiera el bien colectivo frente a las individualidades vanidosas de poder; no mediante un Capitalismo de Estado ni un Estado Capitalista, sino a través de lo que él llamaba Política Social, instaurada por la Soberanía Popular. Decía Bolívar:

“Yo no conozco más partido que aquél que le devuelva al pueblo su soberanía, para que rehaga su pacto social” Simón Bolívar

La Soberanía Popular constituía la base fundamental de la doctrina del “Bolivarianismo”, donde no tenían cabida las cúpulas partidistas, no habían privilegios, ni castas políticas ni gubernamentales que asumieran la representación popular. El modelo socialista del Libertador fundamentaba su estabilizad social, y permanencia en el tiempo, en la Soberanía Popular a toda prueba; al respecto decía Bolívar:

“Un pueblo es esclavo cuando el Gobierno usurpa los derechos del ciudadano… Mi única resolución es preguntarle al pueblo lo que desea, para que remedie un mal que es del pueblo y que sólo el pueblo conoce” Simón Bolívar

Para Bolívar nada estaba por encima de la voluntad popular; y para ello, pretendió crear un modelo social fundamentado en la voluntad popular y no en un Capitalismo de Estado que, con su burocratismo y corrupción, resulta más vorágine e inmoral que el propio Estado Capitalista al servicio de los imperios económicos.

Los fundamentos doctrinarios del Libertador, en su momento, resultaron inaplicables por su carácter socialista e innovador en una sociedad que despertada de la esclavitud, la oligarquía y el absolutismo; como una vez dijo su maestro Simón Rodríguez:

“Que América le sirva de ejemplo a Europa. No copiemos viejos modelos económicos. Hagamos un modelo americano y escribamos nuestra historia”

… y así lo hizo Bolívar: escribió un cúmulo de pensamientos que constituyen la Doctrina Bolivariana, las cuales estamos obligados a recopilar y debatir en el Foro del Socialismo del Siglo XXI que llama el Presidente Chávez… Por lo tanto, para los bolivarianos, es un sacrilegio y un total desconocimiento de la raíces culturales de nuestros ancestrales pueblos americanos, la intención de algunos al pretender colocar la doctrina fundamentalista del Bolivarianismo a la altura de otros modelos materialistas propuestos por hombres tan ilustrados como Carlos Marx, Stalin, Mao Tse Tung, Henver Hoxa, Kim il Sung y hasta Kadhafi… Por el contrario, en la Doctrina Bolivariana tienen cabida todos los ideales humanistas y políticas sociales que institucionalizaron estos estadistas de la conducta social, siempre que no menoscaben el principio Bolivariano de la Soberanía Popular y del Estado Participativo.

No se trata de una prepotencia Bolivariana ni mucho menos un desprecio a tan ilustres estadistas y filósofos de la conducta social; se trata simplemente de darle a Simón Bolívar el puesto preponderante que tiene su filosofía doctrinaria ante la historia universal

Recordemos que Bolívar no copió viejos modelos de Constitución: Bolívar creó la Constitución Bolivariana..! Bolívar no liberó repúblicas: Bolívar creó repúblicas..! y no fue que liberó pueblos de la ignominia a que estaban sometidos por 300 años de esclavitud, sino que les dio identidad, cultura y un modelo de Constitución único, innovador y tan revolucionario para su tiempo, que cada día adquiere mayor vigencia donde impera la tiranía del Capitalismo Privado y el Capitalismo de Estado. Como escribió Blanco Bombona al referirse a la obra de Bolívar:

“Para realizar su obra se convirtió en soldado, y como soldado llevó a cabo una empresa superlativa. No había opinión pública: él la creó..! No habían pueblos: él los fundó..! No había gobierno: él lo estableció..! No había raza homogénea: él la amalgamó y le dio ideales..! Bolívar logró lo imposible: crear de la nada”

Como siempre digo: si al Dios Todopoderoso le debemos la vida a Bolívar le debemos la patria, la nacionalidad, el gentilicio y la razón de Ser y de Existir como ciudadanos de este mundo; porque para los Bolivarianos fieles a la doctrina del Libertador, negar a Bolívar en este proceso de transformación social que vive el continente, es como negar a Dios en su propio templo.

Para algunos defensores de la ultra izquierda del pasado marxista-leninista, el “Bolivarianismo” es un mito, un rezo esotérico, un cuento de hada de lustros cánticos y hermosos discursos; en fin, una utopía gallarda que basta recordar en fechas patrias… Para muchos seguidores del Presidente Chávez, menos ideólogos y más materialistas, Bolívar es sólo una referencia revolucionaria en hermosos pensamientos y lustra imagen que acompaña la figura revolucionaria del Ché Guevara con coros de Alí Primera… Para unos pocos, pero bien colocados en las altas esferas del gobierno, el “Bolivarianismo” es cosa del pasado que sólo vale recordar en hermosos afiches bien enmarcados. Pero para la mayoría del pueblo, no es “chavismo” sino “Bolivarianismo“… Chávez es el líder del proceso y Bolívar el alma que inspira esta revolución. Chávez más que un líder circunstancial es una circunstancia histórica y comprometido con el pasado glorioso del Libertador, con el firme compromiso de reivindicar la doctrina Socialista de Bolívar, como acertadamente señala nuestra CONSTITUCIÓN BOLIVARIANA DE VENEZUELA, apoyada mayoritariamente por el pueblo venezolano en el plebiscito del 15 de diciembre de 1999:

“Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la DOCTRINA de Simón Bolívar, el Libertador”

Si queremos instaurar el reino de la igualdad y la justicia que nos legó el Padre de la Patria, como las bases fundamentales del Socialismo del Siglo XXI, debemos volver la mirada a las raíces revolucionarias que escribió Bolívar, para profundizar en el Pacto Social que señala la doctrina Bolivariana que apoyó el pueblo venezolano en su constitución. Recordemos los que nos alertó Bolívar:

“Hagamos que la fuerza pública se contenga en los límites que la razón y el interés prescriben: que la voluntad se contenga en los límites que un justo poder le señala: moderar la voluntad general y limitar la autoridad pública. Para sacar de este caos a (Venezuela), todas nuestras facultades morales no serán bastantes, si no fundimos la masa del pueblo en un todo; la composición del gobierno en un todo; la legislación en un todo y el espíritu nacional en un todo” Simón Bolívar

Bolívar luchó por la justicia y la libertad de pueblos oprimidos del continente; y para ello, trazó las bases filosóficas de una doctrina socialista que, en su primera fase de instrumentación, delega en la Soberanía Popular el destino de la nación; sin intermediarios, sin cúpulas y sin organizaciones partidistas que se atribuían la representación popular:

“Venezolanos..! Os empeño mi palabra. Ofrezco solemnemente llamar al pueblo para que delibere con calma sobre su bienestar y su propia soberanía. Muy pronto, este mismo año, seréis consultados para que digáis: cuándo, dónde y en qué términos queréis celebrar la Gran Convención Nacional Constituyente. Allí el pueblo ejercerá libremente su omnipotencia, allí decretará sus leyes fundamentales. Tan sólo él conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no será un poderoso, ni un partido político, ni una fracción. Nadie, sino la mayoría es soberana. Es un tirano el que se opone en lugar del pueblo” Simón Bolívar

Pretender desconocer la Doctrina Bolivariana o solaparla con ingredientes ideológicos importados de la ultra izquierda; o introducir el Capitalismo de Estado como único rector de la economía nacional según la tesis del “Socialismo Científico” de Carlos Marx, es apostar al fracaso de este proceso revolucionario que se inició con Simón Bolívar, y que ha depositado en Hugo Rafael Chávez Frías las esperanzas de lograr la “felicidad” como la meta de un gobierno bolivariano:

“El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política” Simón Bolívar

2 comentarios

  1. felicitaciones camarada, ojala todos los reevolucionarios bolivarianos tuviesemos esa claridad. Gracias por ese “jalòn de orejas” para todos los que tropezamos con tu escrito. Ojala lo lean los que se rasgan las vestiduras dicièndose revolucionarios para que, como dicen los pavos, “cojan el hilo”.

  2. TEN CUIDADO DE LO QUE DICES.


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    Si suelo ser inquisidor e implacable en el tema de Bolívar, es porque para mí la Doctrina Bolivariana es más que una religión a la que puede profesar cualquier creyente que sustenta su fe en la adoración o temor a lo desconocido y lo sobrenatural... y como fiel a los preceptos Bolivarianos, invoco en mis escritos lo dicho por el Libertador: "El que manda debe oír aunque sean las más duras verdades y, después de oídas, debe aprovecharse de ellas para corregir los males que producen los errores propios” Simón Bolívar
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